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Problemas emocionales

Las emociones son una parte fundamental del ser humano. Las emociones son un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y responder al entorno. En esta definición se dan dos de las claves de lo que de forma clásica se entiende por emoción en psicología: adaptación y respuesta. Las emociones se tornan imprescindibles para la vida por estos dos aspectos, nos conducen a la acción (respuesta) y nos permiten sobrevivir (adaptación).

  1. Por un lado, las emociones van acompañadas de una serie de cambios fisiológicos: cambios en el sistema nervioso autónomo (ritmo del corazón, enrojecimiento), en el sistema nervioso central (activación o inhibición de zonas), secreción de hormonas o la expresión facial.
  2. En segundo lugar, siempre que se da una emoción se produciría una tendencia a la acción o al afrontamiento, lo que podríamos llamar un componente conductual. La agresión, la evitación o la curiosidad son, en general, acciones encaminadas a resolver el problema al que se enfrenta la persona.
  3. Además de esto tendríamos un componente cognitivo, es decir, una experiencia subjetiva de la emoción: el sentimiento correspondiente. De alguna forma, son signos de aviso que se hacen conscientes y reclaman nuestra atención.Así nos podemos sentir enfadados, indignados…
  4. Por último, podemos considerar las emociones como un sistema de análisis y procesamiento de la información.
problemas emocionalesAsí, nuestro proceso emocional funcionaría de la siguiente forma. En un momento dado captamos un estimulo relevante, que funciona como desencadenante. Acto seguido se activa un proceso cognitivo, valorativo y se produce una serie de cambios fisiológicos, activación. Finalmente se produce una comunicación de esa emoción, la expresión emocional correspondiente. Todo este proceso lleva aparejado un efecto motivacional, tendente a la acción y, en general, adaptativo. Se contempla los problemas emocionales y alteraciones psicológicas como manifestaciones de la persona en su intento de evolucionar. Facilita una visión desde un encuadre amplio y panorámico, permitiéndonos mirar cada una de las dimensiones que integran al ser humano (mente, cuerpo y espíritu). Podemos ver en el conflicto una oportunidad de crecimiento personal y con el objetivo acompañar a la persona en su proceso, aportando herramientas y orientaciones que faciliten el asumir su rol de adulto y responsabilidad de su vida, lo que le permitirá recuperar su poder que le abrirá el camino hacia la solución.

Como dice el Dr. Robert Anthony: “Cuando culpamos a los demás, renunciamos a nuestro poder de cambiar”. Y aquí entendemos los demás, no sólo como otras personas, sino también las circunstancias, retos, conflictos y experiencias que nos trae la vida. Por tanto, el objetivo fundamental es conseguir un mayor bienestar de las personas ampliando y liberando su consciencia. Para conseguir este objetivo de una manera eficaz, es necesario trabajar no sólo a nivel consciente, sino también desactivar información de fondo y liberar memorias del pasado personal, familiar y colectivo a nivel inconsciente. Por ello, el trabajo se orienta sobre tres niveles de conciencia: consciente, inconsciente y supraconsciente.

¿qué podemos hacer?

Entre las técnicas que utilizamos (PNL, biodescodificación, mindfulness, hipnosis Eriksoniana, homeopatía, coaching…) tomando en consideración todos los niveles de la persona: instintivo, corporal, emocional, cognitivo, relacional, y ponemos en juego diferentes métodos de autoconocimiento y psicología. La psicología positiva propone una serie de herramientas para incrementar la experimentación de emociones positivas, distribuidas en tres tipos de intervenciones.

Intervenciones orientadas al pasado:

En este caso no tratamos tanto de emociones sino del pensamiento sobre el pasado y la interpretación que le damos. La gratitud y el perdón vuelven a resultar estrategias muy útiles para ampliar los buenos recuerdos por un lado y transformar el dolor, rencor o ira asociados a los recuerdos por otro.

Intervenciones basadas en el presente:

Tratando el presente la psicología positiva diferencia los placeres y las gratificaciones como fuentes de emociones positivas. Las gratificaciones estarían basadas en el uso de las fortalezas personales y las mejores características de cada uno. Los placeres serían mas sensoriales y efímeros, con menor intervención del pensamiento. Habría dos tipos de placeres, los corporales, todos sabemos de una u otra forma como incrementarlos, y los superiores, el éxtasis, el jubilo, la alegría…más complejos y variados. La mejor forma de potenciar los superiores será prestarles una atencion consciente y deliberada. A esto la psicología positiva lo denomina saboreo. Compartir estas experiencias con otras personas haciéndoles participes de la importancia del momento y de alguna forma tomar instantáneas mentales de estas ocasiones serán técnicas que nos ayudaran también a conseguir incrementar estas emociones positivas o su influencia.

Intervenciones basadas en el futuro:

Aquí el optimismo, como tendencia a esperar que el futuro nos depare resultados favorables o bien como estilo atribucional, cobra una gran importancia. Técnicas como el rentrenamiento atribucional serán de gran ayuda.